Reino Unido busca hacer personalmente responsables a los ejecutivos de las redes sociales por los contenidos nocivos publicados en ellas y cerrar las plataformas infractoras en el marco de un plan de acción gubernamental único en el mundo publicado el lunes, 8 de abril de 2019. Las propuestas, recopiladas en un Libro Blanco largamente demorado y que suscitaba gran expectación, sientan las bases para una legislación que podría aprobarse en los próximos meses. Fueron elaboradas tras consultar con magnates de las redes sociales como el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, y han enfrentado poca resistencia por parte de otras plataformas a las que también se ha culpado de permitir la propagación de mensajes de odio y hostigamiento. Pero algunas de ellas suscitaron la preocupación de los defensores de la libertad de expresión.
El plan, que incluye la creación de un regulador independiente, se propone enfrentar directamente todo tipo de contenidos peligrosos, desde la incitación a la violencia o el suicidio hasta la divulgación de información falsa. «Lo que estamos proponiendo hoy es que las empresas que publican contenido generado por los usuarios asuman una mayor responsabilidad para garantizar la seguridad de sus utilizadores», dijo a la radio BBC el ministro de cultura y medios de comunicación, Jeremy Wright.
AFP