El radical legado del marqués de Sade impulsa la muestra Sade, atacar el sol en el parisiense Museo de Orsay que desde hoy, con motivo del bicentenario de su muerte, reúne obras de Picasso, Goya o Bacon para rastrear la influencia del escritor en el arte moderno.

Figura literaria fundamental, precursor del malditismo y mito soterrado y más tarde oficial de la creación contemporánea, Sade permite además “repensar la historia de la modernidad”, argumenta Laurence des Cars, comisaria de la muestra.

Su obra, atenta al cuerpo, lo cruento y la representación última (y proscrita) del deseo, descubre un recorrido artístico que rehúye cronologías al uso para “diseccionar el arte a partir del legado del escritor”. La muestra asimismo reúne obras de Rodin, Picasso y Munch.