La Orientación y la Movilidad es un área de servicios de habilitación y rehabilitación para las personas ciegas y con Baja Visión que ofrece el Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE), a través de la Escuela Nacional de Ciegos Helen Keller.

El profesor Albis Vásquez, docente de la ENCHK, explicó que, la habilitación va dirigida a aquella población que por alguna patología congénita (nacieron con pérdida visual); mientras que, la rehabilitación va enfocada a aquella persona que en algún momento pudo ver, pero a lo largo de su vida perdió la visión.

El objetivo principal, es lograr que la persona con discapacidad visual, tenga una autonomía e independencia al máximo en todas sus actividades personales, llámese desplazamiento de un lugar a otro, autocuidado y superación profesional, expresó el docente.

“Cuando se habla de lograr autonomía en las personas con discapacidad visual, se necesita primero abordar metodológicamente la enseñanza de la orientación (saber y estar ubicado conscientemente en un lugar), y movilidad (todo lo que es desplazamiento)”, explicó Albis Vásquez.

El docente relató que, una vez se detecta que la persona tiene una condición de pérdida visual y que la misma la va a llevar al uso de un bastón blanco, por lo antes mencionado; la edad del abordaje va dependiendo del momento en que la persona tiene la pérdida visual, que puede ser desde bebé hasta una persona de edad adulta.

“El proceso de instrucción comienza con -Marcha libre- y continúa con Técnicas de pre-bastón, Integración del concepto de lateralidades, seguimiento de órdenes y reconocimiento de entornos”, sostuvo el educador.

Añadió, que posteriormente se trabaja en la ubicación en el espacio, seguido de técnicas de protección, el uso correcto de puntos de referencias y la estimulación de sus otros sistemas sensoriales y finalmente, se le adiestra en la anticipación del peligro.

Vásquez añadió, que adicionalmente se le trabaja en la superación del Duelo, buscando lograr que la persona esté consiente de una sociedad que muchas veces apoya y otras es juzgadora.

“Cuando se pasa por las actividades antes mencionadas, podremos ver a una persona con bastón bien habilitada o rehabilitada de la siguiente manera: Utilizando algunos de los sistemas de transporte de nuestro país, conformando una familia y dándole estabilidad, además cursando estudios de educación superior para ser capaces de ser autosostenibles económicamente”, apuntó el docente de la ENCHK.

Finalmente, dijo Albis Vásquez, que cuando se accede a la orientación y movilidad, se le está dando la oportunidad a uno de los derechos más importantes del hombre y en este caso las personas con discapacidad visual, que es el derecho al acceso de su entorno.

 

Fuente: IPHE