La mayor convención de seguridad y cibernética israelí reunió en Tel Aviv a más de 160 empresas que exhibieron productos como rifles plegables, láseres que detectan explosivos y alcohol adulterado o desactivadores de drones. «Nuestro producto inhibe las comunicaciones», explicó a Efe Yael Liberman, directora de marketing de Phantom, empresa que se dedica a sabotear las comunicaciones en cárceles, por ejemplo, para prevenir motines y fallos de seguridad, y que tiene como clientes algunos centros penitenciarios españoles. «Pero nuestra tecnología también sirve para desactivar explosivos que son activados vía telefónica o hacer caer drones: los detecta a unos cinco metros antes de su llegada y les inhabilita su sistema de comunicaciones, haciéndolos caer lentamente», relató Liberman.
Los visitantes de más de 80 países, según los organizadores, representantes de gobiernos y organizaciones diversas, asistieron por dos días al centro de convenciones de Tel Aviv para informarse y hacer negocios en la quinta convocatoria de la convención.
EFE