En los últimos años, diversas ciudades han ido transformando sus espacios en desuso, sus abandonadas construcciones, o antiguas infraestructuras viales en nuevos espacios verdes. Conocidos ejemplos de ello son el High Line Elevated Park de Manhattan (Nueva York), un parque urbano elevado sobre una antigua línea de ferrocarril completado en 2014, e inspirado en el Coulée verte René-Dumont de París, de 4,7 kilómetros y finalizado en 1993 ; el proyecto Parques del Río en Medellín (Colombia), que plantea cubrir de parques los 20 kilómetros del Río Medellín Aburrá, y aporta 328 hectáreas de nuevo espacio público; los Jardines de la Bahía de Singapur, sobre 101 hectáreas de tierra ganada al mar. O el recién inaugurado Skygarden de Seúl, cuyo paseo, de un kilómetro de longitud, ocupa una autopista elevada en desuso.

Este paso elevado de la Estación de Seúl, a 17 metros de altura, fue construido en los años 70 y desde 2006 la ciudad prohibió el acceso a vehículos pesados por considerar insegura su estructura. Los altos costes de reconstrucción y mantenimiento supusieron su abandono y, tras una primera intención de demolición, se optó por un concurso de ideas para su reconversión. Y fue MVRDV , un estudio de arquitectura holandés, el ganador y su propuesta, Seoul Skygarden, ha transformado la abandonada autopista en un parque de 938 metros de longitud en apenas dos años.

Sus diseñadores definen este jardín como un “diccionario botánico viviente” y es que, en él se alojan 228 especies botánicas, originarias de distintos lugares del país, y en estricto orden alfabético . Organizado en barrios, con especies diferentes, el espacio está perfectamente señalizado, y a lo largo del trayecto pueden hallarse tiendas de flores, mercados callejeros, bibliotecas e invernaderos. El proyecto prevé además que, en el futuro, el paso elevado pueda convertirse en un ‘vivero urbano’, que produzca árboles para los distritos cercanos. Igualmente plantea su posible extensión física mediante estructuras adicionales de escaleras, ascensores y escaleras mecánicas, así como jardines ‘satélite’. De manera que este espacio verde urbano pueda seguir creciendo.

El Skygarden, abierto al público en mayo de 2017, ha favorecido los desplazamientos peatonales en la capital, que ahora son más cortos y transcurren por un jardín verde. Ha supuesto, además, un cierto respiro para los habitantes de una ciudad densamente poblada, de casi 10 millones de personas, y hoy tremendamente convulsa ante los casos de corrupción política en el país.