MADRID, (EUROPA PRESS) –

 

El sector cultural ha desafiado este miércoles las restricciones impuestas por el Gobierno de Países Bajos y ha abierto sus puertas, haciendo que unos 70 espacios, entre museos, teatros y salas de conciertos, se convirtieran por un día en improvisadas peluquerías y salones de belleza.

La conocida sala de conciertos de Concertgebouw en Ámsterdam ha habilitado sus instalaciones a todos aquellos que quisieran cortarse el pelo, mientras la orquesta ensayaba, así como el Museo Van Gogh, donde sus visitantes podrían hacerse la manicura mientras se deleitaban con obras pictóricas de incalculable valor.

En cuestión de horas se han agotado las entradas para poder acudir a estos y otros espacios culturales de varias ciudades como Rotterdam, Utrecht, Eindhoven y La Haya, en los que además de arte se ha podido disfrutar de masajes, sesiones de belleza, clases de yoga y otras actividades deportivas.

La iniciativa conocida como ‘Hair Salon Theatre’ (‘Teatro de Peluquería’) es obra del conocido actor y director Diederik Ebbinge, como forma de protesta por las duras restricciones impuestas al sector cultura con motivo de la pandemia del coronavirus, informa el medio neerlandés NL Times.

“Lo cultural no se está tomando en serio. Permitieron que la industria hotelera permaneciera abierta, pero nos lo imponen cuando se trata de nosotros”, ha protestado Ed Struijlaart, otro de los organizadores de la simbólica protesta.

“Lo entendemos, es una acción lúdica y no queremos que se salga de control (…). Suponemos que esto terminará sin problemas (…). No nos imaginamos, por ejemplo, a nadie golpeado por los antidisturbios. Apelamos a la empatía de La Haya y de sus funcionarios y explicarles nuestro punto de vista”, ha dicho Struijlaart.

Las autoridades han alertado de que las instituciones culturales podrían estar sujetas a posibles sanciones. El municipio de Ámsterdam ha reconocido que si bien el sector de la cultura lo está pasando mal, “las reglas se aplican a todos”.

A pesar de la comprensión mostrada por muchas de las autoridades locales, la Policía ha tenido que intervenir en algunos de estos espacios y los asistentes se han visto obligados a continuar con sus actividades al aire libre.

Una de estas personas ha sido la ministra de Cultura, Gunay Uslu, quien a través de su perfil de Twitter ha aplaudido la llamada de atención tan “creativa” del sector, pero ha subrayado que “la apertura de la sociedad debe ir paso a paso”.

El Gobierno neerlandés prevé analizar la posibilidad de relajar algunas restricciones en una reunión que tendrá lugar el próximo 25 de enero. Por el momento, la situación epidemiológica siguen siendo complicada, con un alto número de contagios diarios debido a la variante ómicron, sin que ello, por otro lado, suponga una saturación de los hospitales.

 

Fuente: EUROPA PRESS