Un pasajero griego falleció y más de 300 personas seguían bloqueadas, en condiciones meteorológicas muy difíciles, a bordo de un ferry que se incendió en el canal de Otranto, entre Grecia e Italia, pese a una titánica operación de rescate.
El ciudadano griego es la primera víctima entre los 478 pasajeros del Norman Atlantic, un ferry de bandera italiana fletado por la compañía griega Anek, que efectuaba el enlace Patras-Ancona.
Una gran operación de salvamento que reúne a barcos griegos e italianos y helicópteros italianos trabajó todo el día de ayer y la noche en condiciones difíciles: con vientos de 10 en la escala de Beaufort (que tiene 12), lluvias torrenciales, granizo y olas de seis metros de altura, aunque la situación mejoró por la tarde.
Barcos albaneses y buques mercantiles que estaban en la zona igualmente colaboraron en la operación a última hora de la tarde. Sobre las 6:30 de la tarde, hora local, únicamente se había rescatado a 165 personas. El pasajero griego (había 268 a bordo incluidos 34 miembros de la tripulación), que se resbaló y cayó al agua junto con su esposa, fue hallado sin vida por la guardia costera italiana, pese a los intentos de rescatarlo con helicópteros. Su mujer pudo, por su parte, ser salvada y transportada al puerto italiano de Brindisi.