Tras pasar la noche en la frontera entre Grecia y Macedonia con temperaturas negativas, unos 2 mil refugiados, principalmente sirios, reanudaron su difícil viaje hacia el norte de Europa, temporalmente interrumpido por el cierre del paso fronterizo por parte de las autoridades macedonias.
El país reabrió este jueves a los migrantes su frontera con Grecia, pero sólo deja pasar a los que quieran pedir asilo en Austria y Alemania.
El miércoles, Macedonia había anunciado el cierre de su frontera con Grecia, asegurando que se trataba de una medida ‘temporal’ y un responsable de la policía dijo a la AFP que la cerró a petición de Eslovenia.
En las primeras horas de la tarde del jueves, unas 400 personas habían ingresado en Macedonia, con el fin de dirigirse hacia el norte de Europa por la llamada ‘ruta de los Balcanes’.
‘El paso fronterizo para migrantes cerca de (la ciudad macedonia de) Gevgelija abrió en las primeras horas de la mañana, pero sólo pueden pasar los migrantes que se registraron en Grecia como viajeros con destino a Alemania o Austria’, explicó a la AFP un oficial superior de policía en Skopje.
La policía griega les ayudó a los migrantes, ya que agregó a sus documentos la mención ‘Alemania’ o ‘Austria’.
‘Es un procedimiento temporal para limitar la presión en el campo, en el que sólo caben 1,500 personas como mucho’, afirma una fuente policial griega.
‘Esperamos instrucciones de Atenas para saber cómo habremos de organizar el procedimiento de ahora en más’, recalcó.
Los socorristas advirtieron que sus recursos se estaban reduciendo, en medio de una creciente preocupación por las familias con niños pequeños que ya se han resfriado resfriados. En las primeras horas de la mañana, la temperatura era de siete grados bajo cero.