El proyecto regional RLA 7019 denominado: “Desarrollo de Indicadores para determinar el efecto de plaguicidas, metales pesados y contaminantes emergentes en ecosistemas acuáticos importantes para la agricultura y agroindustria”, ya se encuentra en ejecución por parte de la Dirección de Sanidad Vegetal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), a cargo del Ing. Darío Gordón, en colaboración con el Ministerio de Ambiente, Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), y el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud.
En este momento, el citado proyecto avanza en un 50% y pretende determinar el posible impacto que puedan generar el uso de plaguicidas y otros en la cuenca alta del río Chiriquí Viejo, situado al oeste de la provincia de Chiriquí, cerca de la frontera con Costa Rica. Para la evaluación del estado de los ecosistemas se recurrir a diversas herramientas, entre ellas los análisis de agua, sedimento y macroinvertebrados.
En la cuenca del río Chiriquí Viejo, generalmente existen diversos problemas a resolver principalmente de zonificación agroecológica y no siempre se disponen de los medios y recursos para afrontar esta situación. En la cuenca de estudio predominan los cultivos agrícolas como las hortalizas en más del 80%.
Cabe destacar, que éste proyecto se ejecuta con el apoyo del Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de la Ciencia y Tecnología Nuclear en América Latina y el Caribe-ARCAL-, en el período 2014-2017.
En ese sentido, los resultados de este estudio servirán de base para implementar el uso de indicadores, estableciendo un sistema de seguimiento ambiental y una herramienta de alerta temprana para los funcionarios públicos en la gestión integral de los recursos hídricos del país.
Adicionalmente, existe la contaminación por el uso de metales pesados derivados de algunas actividades, por ejemplo el mercurio, también influye significativamente en la calidad del agua superficial y sobre todo en la fracción fina del sedimento que es donde se encuentra mayoritamente.
Se espera con la terminación de este estudio acrecentar la capacidad analítica de los laboratorios para el análisis de residuos de plaguicidas y metales pesados en agua y sedimento con el uso de bioindicadores.
Finalmente, generar información confiable que permita la toma de decisiones oportunas en la gestión ambiental mediante la aplicación de técnicas químicas analíticas, nucleares y técnicas de bioanálisis.