El presidente interino de Brasil, Michel Temer, volvió a pedir la confianza del pueblo brasileño en las medidas que impulsa su gobierno, las cuales demandarán ‘sacrificios’ y ‘esfuerzo’.
La imagen del gobierno de Temer se ha visto afectada luego de que dos de sus ministros abandonaran sus cargos al ser envueltos en el megafraude de Petrobras.
El gobierno interino designó ayer como nuevo ministro de Transparencia a Torquato Jardim en reemplazo de Fabiano Silveira, señalado por el caso de Petrobras.
La trama de Petrobras salpica al Partido de los Trabajadores (PT), pero también implica al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que lidera Temer, informa la agencia Efe.
El mandatario interino de Brasil tampoco goza de mucha popularidad. Recientemente cercó con vallas su residencia particular en Sao Paulo para evitar el hostigamiento a su familia de manifestantes críticos contra el Gobierno.
A los pocos días del inicio de su gobierno ya habían protestas en su contra. Según la última encuesta realizada en abril -que medía la popularidad de Temer cuando era vicepresidente- Temer contaba con un 2% de apoyo popular, mucho menor al 10% con el que contaba Dilma Rousseff, quien fue separada de su cargo el 12 de mayo.
Por otro lado, un grupo de militantes del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST) ocupó la sede de la Presidencia de Brasil en Sao Paulo y pintó la fachada con mensajes como ‘MTST povo sem medo’ (MTST pueblo sin miedo) y ‘Fora Temer’ (fuera Temer).