Los colombianos se han despertado este lunes en otro país, uno en el que el sonido de la guerra empieza a pertenecer al pasado. Cuarenta y ocho horas después de que el presidente Juan Manuel Santos anunciara el inicio del cese al fuego bilateral y definitivo desde este lunes, las FARC respondieron con la misma decisión política. “Ordeno a todos nuestros mandos, a todas nuestras unidades, a todos y cada uno de nuestros combatientes, a cesar el fuego y las hostilidades de manera definitiva contra el Estado colombiano a partir de las 24 horas de la noche de hoy”, dijo Timoleón Jiménez, alias Timochenko, el principal referente de la guerrilla.
En el que parece ser su último mensaje desde La Habana, Timochenko dijo que la insurgencia recibe “emocionada” la orden de Santos al Ejército. “Y procedemos, en consecuencia (…) Hoy más que nunca queremos abrazarnos como compatriotas y comenzar a trabajar unidos por la nueva Colombia. Nunca perdimos la esperanza de llegar a este día”.
El jefe de las FARC recordó que, en virtud del acuerdo alcanzado con el Gobierno para ponerle fin a un conflicto armado de 52 años, la guerrilla tiene ahora el objetivo de convertirse en un movimiento político legal en las condiciones pactadas. Y desde ese nuevo escenario, difícil de imaginar a fines de 2012, cuando se iniciaron las negociaciones bilaterales, las FARC se comprometen a través de Timochenko a “hacer todo lo que al alcance para que las víctimas del doloroso conflicto, que llega a su fin, tengan justicia y reparación”. El líder de la insurgencia consideró que la agenda de paz acordada permite que “las rivalidades y rencores” queden en el pasado.
CONFIANZA EN EL FUTURO
Son estas horas extraordinarias en Colombia. El pesimismo que reinaba en la sociedad después de tantos infructuosos intentos de alcanzar un entendimiento con las FARC empieza a ceder paso a una confianza diferente en el futuro. Cuando Santos dispuso el cese del fuego fue elocuente: “Se termina así el conflicto con las FARC”. En los hechos, el presidente avanzó en esa dirección debido a la confianza construida durante las negociaciones. Los últimos 13 meses fueron los de menor intensidad del conflicto desde 1964 en número de víctimas, heridos, y acciones violentas.