Rusia y Arabia Saudí, los dos mayores productores mundiales de petróleo, acordaron durante la cumbre del G20 cooperar en la estabilización de los precios del crudo.
Ambos países ‘reconocieron la necesidad de frenar la excesiva volatilidad del mercado de petróleo que ejerce un impacto negativo en el crecimiento económico global y en la estabilidad a largo plazo’, señala la declaración conjunta.
Rusos y saudíes, que fueron incapaces en abril de ponerse de acuerdo para congelar la extracción de crudo, acordaron ayer ‘actuar conjuntamente o en cooperación con otros productores de petróleo’.
También se pusieron de acuerdo en crear un grupo de trabajo que se ocupará de ‘controlar los principales indicadores del mercado petrolífero y elaborar recomendaciones sobre las medidas y acciones conjuntas para garantizar la estabilidad del mercado’.
Además de las medidas conjuntas, las dos potencias energéticas cooperarán en la producción de tecnología y equipos, en particular en materia de perforación.
El mensaje destaca también que ambos países —Arabia Saudí es miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y Rusia está fuera de ese cartel— tienen una especial responsabilidad, ya que aportan más del 21% del petróleo que se consume en el mundo.