Varias decenas de personas murieron en Etiopía durante una estampida ayer, cuando una celebración religiosa anual se convirtió en una protesta contra el Gobierno, que la policía disolvió con gases lacrimógenos y balas de caucho. Testigos dijeron que las víctimas murieron aplastadas en zanjas cuando trataban de huir del caos.

Unos 2 millones de personas asistían a la festividad de Irrecha, una acción de gracias en Bishoftu, al sureste de Addis Abeba. Es en la región de Oromia, una de las más convulsionadas del país y escenario reciente de manifestaciones.

 

¡Camparte en tus Redes Sociales!