El Kremlin calificó hoy de «monstruoso» el ataque químico perpetrado en el norte de Siria, pero consideró poco objetivas las acusaciones de EEUU de que la responsabilidad recaiga en el régimen de Bachar al Asad.

«Efectivamente, este es un crimen muy peligroso y monstruoso», dijo Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, quien consideró «inadmisible» el uso de armas químicas en Siria.

Al mismo tiempo, llamó a EEUU a no extraer conclusiones precipitadas sobre la autoría del ataque que, según el Kremlin, beneficiaría principalmente a los enemigos del Gobierno legítimo en Siria y a los terroristas.

El número de muertos por el supuesto bombardeo químico,  ha aumentado a 86 personas, entre ellas 30 menores, señaló hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

La Defensa Civil Siria, que presta servicios de rescate en áreas fuera del control de las fuerzas gubernamentales, ha informado de 50 muertos y 300 heridos en el ataque.

Según el Observatorio, aviones de guerra no identificados lanzaron proyectiles que contenían gases contra distintas zonas de Jan Shijún, ubicada en el sur de la provincia septentrional de Idleb.

Los heridos presentaban síntomas de asfixia, vómitos y espasmos y algunos echaban espuma por la boca, denunciaron esas fuentes.

Tanto el Gobierno de Damasco como la oposición se han culpado mutuamente del ataque.

La provincia de Idleb está controlada casi totalmente por facciones rebeldes e islámicas, entre las que figura el Organismo de Liberación del Levante, la alianza de la exfilial de Al Qaeda.

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