Miles de indios de diversas tribus que se reunieron esta semana en Brasilia volvieron a marchar ayer por una céntrica avenida de la capital brasileña en forma pacífica y sin sus flechas, con las que el pasado martes se enfrentaron a la policía.
La manifestación discurrió por la Explanada de los Ministerios, una amplia avenida en la que se sitúan todos los edificios del poder público, y que fue virtualmente cerrada por los indios durante casi una hora, aunque sin que ocurrieran incidentes.
Tocados con plumas y en su mayoría con los cuerpos pintados, los indios realizaron varios rituales dedicados a la naturaleza y a sus tierras, para las cuales pidieron ‘paz’ y ‘respeto’.
La manifestación hizo escalas frente a los ministerios de Salud, Justicia, Educación y Medio Ambiente, en los que fueron entregados documentos con diversas reivindicaciones dirigidas a cada uno de esos despachos.
Así como el pasado lunes, la principal demanda fue que se acelere el proceso de demarcación de los territorios indígenas por parte del Ejecutivo brasileño.
También, expresaron su rechazo a un proyecto de ley que tramita en el Congreso y propone alterar las normas que rigen la delimitación de las tierras que reclaman como propias. El proyecto de ley transferiría la decisión sobre las tierras al Congreso, donde hay parlamentarios que representan los intereses de los empresarios del campo.