Conforme a datos, la empresa estadounidense Chiquita Brands, reactivará operaciones a principios de 2015, a fin de producir y exportar banana desde Barú, en la provincia de Chiriquí.
“Se están ultimando detalles para iniciar la operación. Todavía no se tiene fecha fija de inicio, pero ya está bastante avanzada la reactivación de la zona bananera del Barú. Posiblemente se pueda arrancar a inicios de 2015”, detalló Edwin Vergara, director Nacional de Industria del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA).
De esta manera, Chiquita Brands laborará en 1,757 hectáreas que corresponden a la Asociación de Productores Individuales, a la integran 1,757 extrabajadores de la antigua Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles, R.L. (COOSEMUPAR).
Al respecto, el representante del MIDA declaró que se trata de un contrato privado entre Chiquita Brands y los dueños de las hectáreas, que consiste en un plan de inversión de alquiler anual por hectárea por un plazo de 20 años, en donde los trabajadores también cobrarán un porcentaje de producción por hectárea.
Igualmente, Vergara adicionó que todavía se está discutiendo el costo por hectárea, pero que se estima la producción de 4,000 cajas por hectárea y hará falta una mano de obra de 1.5 personas por hectáreas.
A pesar de ello, todavía falta una lista de detalles que se deben definir para arrancar el proyecto. Estos son temas de servidumbres de los caminos, logística de operación, la semilla a utilizar y los trabajadores. “Hay que organizar las escuelas, los centros de salud y las viviendas porque las personas no pueden vivir dentro de la finca”, expuso el funcionario.
Cabe recordar, que a finales de la década de los 90, Panamá exportaba más de 43 millones de cajas de banano, pero al cerrar operaciones en el Pacífico, las exportaciones se redujeron a 13 o 15 millones de cajas anualmente.
En relación a la empresa, Chiquita Brands, que opera en Bocas del Toro, se desempeñó en Barú desde 1927 hasta 2003, cuando el negocio bananero pasó a manos de la COOSEMUPAR y se fue a la quiebra. Chiquita tenía en concesión 6,500 hectáreas, llegó a sembrar unas 3,000 de las que otorgó 1,765 a extrabajadores de forma individual y 800 hectáreas de modo colectivo.
Al presente, más de 3,000 hectáreas han sido invadidas por personas que alegan están dispuestas a comprarlas al Estado.