En una acción sin precedente en Panamá, en fecha reciente se realizó el lanzamiento oficial del proyecto que apoya la Implementación Integral de desarrollos de los Pueblos Indígenas de Panamá, posicionando al país como referencia de la inclusión y la equidad.
El proyecto, ha sido preparado con altos estándares de transparencia, planificación técnica, consulta, salvaguardas y gestión fiduciaria. Se debe recalcar un alto nivel de apropiación, que es resultado de la participación del Consejo Nacional de Desarrollo de los Pueblos Indígenas en el co-diseño. Durante la preparación, hubo acompañamiento permanente de los técnicos del Consejo, las decisiones clave se tomaron en las reuniones nacionales Del Consejo, y las autoridades facilitaron los procesos participativos territoriales.
Durante el evento que tuvo como sede el anfiteatro Ricardo J. Alfaro, de la Cancillería de la República, participaron Isabel De Saint Malo de Alvarado, Vicepresidenta y Canciller de la República, María Celia Dopeso López, ministra de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (AMPYME), Carlos Rubio, ministro de Gobierno, Sara Omi, presidenta del Congreso de Tierras Colectivas de Alto Ballano, Banigno Rodríguez, representante residente A.I., del Programa de las Naciones Unidas de Desarrollo en Panamá, entre otras autoridades de organismos internacionales y líderes de comarcas indígenas.
Cabe mencionar, que a pesar de su crecimiento económico e importante reducción de la pobreza en los últimos años, Panamá, se encuentra entre los países con mayor desigualdad entre la población indígena y no indígena. El promedio nacional de 26 por ciento de pobreza es de 86 por ciento en territorio indígena, y los indígenas panameños, viven en promedio 11 años menos que el panameño no indígena.
Este proyecto, apoyará a corto plazo, inversiones urgentes de infraestructura y equipamiento que fueron priorizadas por las comunidades indígenas y sus autoridades en los sectores de salud, educación, agua y saneamiento. A mediano plazo, se esperan resultados de sus inversiones en el diseño y la implementación de programas para mejorar la calidad y la pertinencia cultural en la prestación de estos servicios. A largo plazo, pretende transformar la capacidad del Estado y de las Autoridades Indígenas, a fin de planificar e invertir en sus territorios, acorde con la visión y prioridades establecidas por sus propias comunidades.