El incremento del uso del cannabis ha contribuido al desarrollo de una nueva industria «verde», ávida por vender productos que permitan disfrutar de la marihuana en todas las maneras posibles y no tan sólo en el tradicional canuto o porro hecho con papel de liar.
Uno de los dispositivos que está ganando popularidad en los últimos tiempos es el «porro electrónico» ( e-joint , en inglés) que, como sucede con la nicotina de los cigarrillos electrónicos, permite consumir cannabis en forma de vapor, sin producir humo u olor.
En muchos casos, los usuarios usan cigarrillos electrónicos convencionales y sustituyen los cartuchos de nicotina por otros que contienen aceite de cannabis, aunque ya hay empresas que han comenzado a fabrican porros electrónicos desechables.
Con estos dispositivos se puede consumir marihuana -y en particular THC, el componente psicoactivo de la planta- en espacios públicos sin el temor de llamar la atención como sucede con los porros tradicionales, que desprenden un fuerte y reconocible olor.
El auge de los porros electrónicos ha despertado preocupación entre las autoridades sanitarias de los estados en los que la marihuana es legal, que indican que -tal como sucede con los cigarrillos electrónicos- aún se desconocen sus efectos sobre la salud.
Además, temen que, igual que ha sucedido con los cigarrillos electrónicos, los e-joints resulten muy atractivos para los adolescentes, aumentando el consumo de THC en este segmento de la población.