«No he pensado en renunciar ni pienso hacerlo. De ninguna manera», aseguró la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien también subrayó que la corrupción en el país «no es generalizada» y que el hecho de que se investigue a algunos de sus familiares demuestra que no se tapan las cosas.
Ante los rumores periodísticos sobre su posible renuncia, surgidos tras los escándalos políticos que han salido a luz en Chile recientemente, Bachelet señaló que «eso sería un quiebre institucional» en un encuentro con corresponsales extranjeros.
La presidenta manifestó su preocupación por la difusión de ese tipo de informaciones sin contrastar y pidió «responsabilidad» a los periodistas, pero subrayó: «que quede claro que yo no estoy pidiendo en ningún momento terminar con la libertad de expresión».
Sobre los escándalos, en uno de los cuales está implicado su hijo y su nuera, dijo: «puede que haya corrupción en Chile, pero no es generalizada. No todo el mundo es corrupto en nuestro país».
La jefa de Estado lamentó que en Chile se esté instalando «una suerte de cultura de la desconfianza» que considera que no hay nadie que no sea corrupto. «Y eso no es cierto», puntualizó.
El hecho de que se esté investigando a sus propios familiares o que haya empresarios que están en prisión preventiva demuestra que el Gobierno de Chile no está intentando ocultar nada, aseguró.
«Cuando hay empresarios poderosos que están en la cárcel y que están siendo investigados; cuando hay familiares de la presidenta que están siendo investigados a ver si hay algún mérito de algo para pasar a otro proceso, eso demuestra que el Gobierno no está haciendo ningún esfuerzo para tapar ninguna cosa», enfatizó.