Poco antes de que se inaugurara la VII Cumbre de las Américas, se originó lo que muchas personas aguardaban, Barack Obama, presidente de Estados Unidos (EU), y Raúl Castro, mandatario de Cuba, se estrecharon las manos y cruzaron unas breves palabras. Este hecho aconteció en el salón Los Cayucos del Centro de Convenciones ATLAPA, en la capital panameña bajo la atenta mirada de Ban Ki-moon, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y de varios mandatarios.
Esta es la primera vez que ambos gobernantes se saludan personalmente, después de que el 17 de diciembre pasado dispusieran restaurar sus relaciones después de más de 50 años en el hielo. “Fue una interacción informal”, dijo Bernadette Meehan, vocera del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.
Cabe mencionar, que el encuentro Obama-Castro fue el preámbulo a la reunión que tendrán este sábado 11 de abril, último día de la Cumbre. El camino está allanado.
Días antes de la inauguración del foro de presidentes, el secretario de Estado de EU, John Kerry, y Bruno Rodríguez, canciller cubano, mantuvieron una larga reunión. Medios internacionales ya empezaron a llamar a la cita de Panamá como “La cumbre de la reconciliación”.