El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, descartó la posibilidad de que haya paz en el país a cambio de una amnistía general a la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), como resultado de la negociación que tiene lugar en Cuba.
“Les hemos explicado a las FARC que no puede haber, ni va a haber, esas amnistías generales que están pidiendo, entre otras cosas porque no quedaría blindada esta negociación (…). La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha tumbado todas las amnistías que se han decretado en el continente americano en este último siglo”, afirmó Santos.
“Si queremos cerrar este conflicto de por vida, tenemos también que pasar por el cedazo de la justicia transicional, y si eso lo entienden los señores de las FARC, habrá paz. Si no lo entienden, seguiremos en la guerra”, añadió el mandatario, durante el acto de trasmisión de mando a la nueva cúpula militar.
Las FARC reafirmaron su decisión de dejar las armas como resultado de un eventual acuerdo en La Habana, pero pidiendo al gobierno una “garantía previa” para que puedan incorporarse a la vida civil “sin riesgo para sus vidas”.
Ante los responsables militares, Santos respondió a los rebeldes. “Efectivamente les daremos todas las garantías”, indicó. “¿Y quién los va a cuidar? Aquí están nuestras Fuerzas Armadas, son las que van a garantizarles a todos los colombianos su derecho a disentir, su derecho a hacer política, pero en el caso de las FARC, sin armas”, advirtió.
El Presidente, que la semana pasada renovó parcialmente la cúpula militar tras haber cambiado también a su ministro de Defensa por el antiguo negociador de paz Luis Carlos Villegas, concluyó: “Nuestras Fuerzas Armadas están preparadas para asumir y administrar la paz o para continuar la guerra”.
Y explicó que esa es la disyuntiva que se está definiendo en estos momentos. “El tiempo y la paciencia de los colombianos” tienen límites y se han vuelto críticos, por lo que “comenzó a jugar en contra del proceso de paz” la lentitud de las negociaciones, apuntó el mandatario.
Las FARC decretaron el miércoles un cese al fuego unilateral de un mes a partir del 20 de julio para bajar la intensidad del conflicto y allanar la negociación de una tregua bilateral y definitiva, pues hasta ahora el diálogo se da en Cuba en medio de la confrontación en Colombia.