La ONU declaró que el juicio del hijo mayor del fallecido dictador libio Muammar al Gaddafi, Saif al Islam, no fue justo y deploró la pena de muerte a la que fue condenado, tanto a él como a otros ocho altos cargos del régimen de su padre.
“Hemos seguido de cerca la detención y el juicio y consideramos que los estándares internacionales de un juicio justo no se han cumplido”, dijo la portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Ravina Shamdasani.
Entre las deficiencias más graves que se detectaron figura el hecho de que no se establecieron responsabilidades penales individuales en relación con delitos concretos.
La ONU también corroboró serios problemas relacionados con el acceso a abogados, quejas por malos tratos y juicios realizados en ausencia del acusado.
Además de Saif al Islam, figuran entre los sentenciados a la pena capital el exjefe de los servicios secretos de Libia, Abdalá al Sanusi, y el último primer ministro de Gaddafi, Al Baghdadi al Mahmudi.
Todos fueron condenados por su vinculación con la represión que siguió al levantamiento popular armado de febrero de 2011, que desembocó en la caída del régimen gadafista en octubre de ese año.
De manera general, se les acusaba de incitación a la violencia y de haber estado involucrados en el asesinato de manifestantes.
La ONU señaló que no cabe duda de que las violaciones de los derechos humanos deben ser sancionadas, pero recalcó que esto debe hacerse “respetando escrupulosamente las normas y procedimientos que garantizan un juicio justo y los derechos de los acusados”.
“Si se falla en esto la injusticia sólo se agrava”, comentó Shamdasani en declaraciones a los periodistas.
“Pedimos a las autoridades libias que introduzcan reformas legales de manera urgente para que los derechos humanos sean plenamente respetados en la administración de justicia”, indicó. Desde el asesinato de Muamar al Gaddafi, a manos de rebeldes que le capturaron meses después de haber sido derrocado, Libia sufre una creciente inestabilidad que ha permitido a grupos extremistas y bandas criminales realizar sus actividades con impunidad.