El secretario general de la OEA, Luis Almagro, consideró que con el asesinato de un dirigente opositor venezolano en un acto de campaña se busca «amedrentar» a la oposición y pidió al Gobierno de Venezuela actuar para que las elecciones no sean «un ejercicio de fuerza, violencia y miedo».
«Lo sucedido no es un episodio aislado, sino que se da conjuntamente con otros ataques realizados contra otros dirigentes políticos de la oposición en una estrategia que procura amedrentar a la oposición», señaló Almagro en un comunicado.
«En realidad, el temor llega a la sociedad entera y estremece a toda la comunidad internacional», dijo.
Luis Manuel Díaz, del partido Acción Democrática (AD), murió el miércoles a causa de un disparo que recibió al finalizar un acto de campaña electoral en el que participaba también Lilian Tintori, esposa del opositor y líder de Voluntad Popular, Leopoldo López, condenado a casi 14 años de prisión.
«El asesinato de un dirigente político es una herida de muerte a la democracia, y una sucesión de hechos de violencia política en un proceso electoral es la muerte de mucha democracia», consideró Almagro en su comunicado.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos pidió al Gobierno de Venezuela «actuar ya» para que cese toda violencia, para que «haya las garantías más absolutas para todos», y para que las elecciones sean «una fiesta y no un ejercicio de fuerza, violencia y miedo».
Almagro llamó a «poner fin a los discursos cargados de amenazas, de pronósticos oscuros y a desarmar a cualquier grupo civil armado, especialmente aquellos que dependen del gobierno o del partido de gobierno. Además, no debe haber un muerto más, no debe haber una amenaza más».