Los hipocondríacos, esas personas constantemente preocupadas sobre su salud y las enfermedades que pueden contraer, suelen ser vistos como un dolor de cabeza tanto por sus médicos de cabecera, como por sus familiares y amigos, en quienes desahogan sus temores.
Sin embargo, esta actitud ante la vida podría ser beneficiosa para el resto de la sociedad. Al menos eso es lo que piensan algunos expertos, basados en evidencia científica.
Hace poco más de un año, un estudio sobre vacunación determinó que la presencia de unos pocos individuos que se hayan vacunado por temor a enfermedades, puede incitar a los demás a hacer lo mismo. Como consecuencia, es más probable que la población, como un todo, alcance una masa crítica de gente vacunada, un suceso que se conoce como «inmunidad colectiva».
Con la aparición de enfermedades infecciosas potencialmente fatales como la gripe porcina y la aviar (H5N1), sin hablar de la amenaza del VIH-sida o de otras enfermedades de transmisión sexual, la predicción de las epidemias se ha vuelto un tema central de la medicina moderna. Es vital tanto para el desarrollo de estrategias que mitiguen un brote grave como para evaluar las medidas de emergencias necesarias en caso de haya uno.
Hubo un tiempo en que los modelos de epidemias consistían en simples gráficos de personas virtuales, u otros animales, posicionadas en una especie de cuadrícula e infectaban a sus vecinos. @nacionalFm