Los registros revelan que se trata de cerca de 700 panameños quienes sufren alguno de los 2 tipos de hemofilia y que reciben tratamiento por parte del sistema de salud pública.
Según este estudio demográfico de la Fundación Panameña de Hemofilia (FPH), la ciudad capital y Los llanos de Ocú son las dos localidades con mayor cantidad de pacientes con esta enfermedad, que afecta la coagulación sanguínea, produciendo hemorragias inesperadas.
‘Ha sido muy difícil llegar hasta este punto, hace algunos años las personas con hemofilia no tenían importancia para la salud pública, pero el esfuerzo que hemos hecho nos han permitido que estas personas sean respetadas’, manifestó Alaisa de Melgar, directora ejecutiva de FPH.
Melgar explica que un paciente con esta enfermedad requiere de un trato especial que no es suficiente con la atención de un solo médico, sino que requiere de un equipo multidisciplinario que aglutina a enfermeras, trabajadores sociales y varios médicos especialistas.
‘Panamá ha hecho un trabajo impresionante en este tema, han logrado fundar seis clínicas especializadas para atender a pacientes de todo el país, permitiendo que la salud llegue hasta los lugares más remotos del país mejorando la calidad de vida de los pacientes’, sostuvo Denise Braendgaard, organizadora del primer Foro mundial de liderazgo en hemofilia, celebrado durante el pasado fin de semana en ciudad de Panamá.
En ese sentido Braendgaard reconoce el liderazgo que ha logrado Panamá a través de las organizaciones no gubernamentales en cuanto a encarar la hemofilia, pero indica que es necesario el apoyo gubernamental para lograr que los objetivos de inclusión social sean cumplidos. @nacionalFm