Los primeros resultados de estas pruebas se conocerán en dos meses, afirmó en una rueda de prensa Blaise Genton, medico jefe del servicio de enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Lausana (CHUV).
Los ensayos se efectuarán en 120 personas sanas y, aunque Genton expresó que se han presentado varios voluntarios, señaló que todavía no cuentan con la cifra total.
La idea es que a cien de ellos se les inocule una proteína desactivada del virus y que los otros veinte reciban un placebo.
Entre los que reciban el virus, a algunos se les inoculará una dosis alta y a otros más baja, para evaluar cuál es la cantidad adecuada.
Cada voluntario recibirá 800 francos (unos 660 euros), «lo que es una compensación por las horas perdidas aquí», indicó Genton acerca de este ensayo, que complementa los ya realizados en Mali, Reino Unido y Estados Unidos.
La vacuna que será probada en Lausana es un adenovirus modificado de chimpancé («ChAd-Ebola»; Chimpanzee-Adenovirus chAD3-ZEBOV), desarrollada por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de Estados Unidos y la farmacéutica GlaxoSmithKline.
Los ensayos deben permitir comprobar la seguridad de la vacuna y su capacidad de inducir una respuesta inmune en las personas a las que se les administre. Paralelamente a este ensayo en Lausana, se llevará a cabo otro en el Hospital Cantonal de Ginebra con otra vacuna contra el ébola, la rVSV-ZEBOV.