El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, abogó por restaurar la pena de muerte en Turquía, ‘dado que se utiliza en la mayor parte del mundo’ y es una demanda del pueblo, en el mitin antigolpe que se celebró en la ciudad de Estambul.
‘El Parlamento debe decidir sobre la pena de muerte. Si lo aprueba, yo lo firmaré’, dijo el jefe de Estado en su discurso en el ‘Encuentro por la democracia y por los mártires’ del fallido golpe militar del 15 de julio, que cuenta con una asistencia masiva.
Argumentó que la pena capital ‘se utiliza en Estados Unidos, en Japón, en China… se utiliza en la mayor parte del mundo, y se ha utilizado en Turquía hasta 1984′.
Las últimas ejecuciones en Turquía tuvieron lugar en 1984, cuatro años después del golpe militar de 1980 que hizo un amplio uso de esa condena.