Víctimas y familiares de fallecidos conmemoraron el cuarto aniversario de uno de los peores accidentes ferroviarios ocurridos en Argentina, la Tragedia de Once, que dejó 51 muertos y más de 700 heridos, con reclamos para que los responsables cumplan efectivamente sus penas en cárceles comunes.
A las 08.32 hora local (11.32 GMT), momento exacto en el que un tren se empotró contra un andén de la transitada estación porteña de Once en febrero de 2012, sonaron las sirenas para recordar un año más a las víctimas, entre pancartas y camisetas con reclamos de «JUST1CIA» y palomas de papel colgadas de los techos.
Tras ello, se enumeraron los nombres de todos los fallecidos, a los que los cientos de asistentes concentrados en el andén de Once contestaron con voces de «presente», hubo un pequeño homenaje musical y se leyó un fragmento de un texto del papa Francisco.
«Hace exactamente cuatro años la corrupción política y empresarial nos empujaba a transitar este camino. Sin saberlo, esos minutos transformaban nuestras vidas y la historia de la nación para siempre. Bajo una mole de fierros podridos se quedaban para siempre sueños sin concretar y tantas palabras sin decir», dijo hoy durante el acto Paolo Menghini, padre de Lucas, uno de los fallecidos.
Se trata del primer aniversario después de que la Justicia emitiera las sentencias en la causa que investigaba las responsabilidades por el accidente, por la que fueron condenados los exsecretarios de Transporte Ricardo Jaime (2003-2008) y Juan Pablo Schiavi (2008-2012), a seis y ocho años de cárcel, respectivamente.
El fallo judicial, emitido el pasado 30 de diciembre, impuso además penas de cárcel para varios directivos de Trenes de Buenos Aires (TBA) -que tenía la concesión de la línea siniestrada- y estableció que Julio de Vido, ministro de Planificación durante la Presidencia de Néstor Kirchner (2003-2007) y de Cristina Fernández (2007-2015), también deberá ser investigado.
Ninguno de los condenados se encuentra preso todavía, ya que la sentencia aún no ha quedado firme.