Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) negaron ayer que hayan pedido para las zonas de desarme nada que sea ajeno a lo que acordaron para su acondicionamiento, tal y como denunció el Alto Comisionado para la Paz del Gobierno, Sergio Jaramillo.
Según Jaramillo, los retrasos en la adecuación de las 26 zonas donde están reunidos los guerrilleros se ‘debían a que varios ‘comandantes no han permitido que se avance’.
En una rueda de prensa Luis Alberto Albán, uno de los líderes de las FARC, señaló que el problema era la ‘prepotencia’ del Gobierno, al hacer unos ‘contratos (de construcción) que eran distribuciones sin tener en cuenta que esto no es una cuestión unilateral, sino bilateral’. En este sentido, insistió en que en caso de ser unilateral, eso afectaría a las FARC porque los guerrilleros ‘van a vivir en esos lugares’.