Rescatistas indios pusieron fin el lunes a una búsqueda entre los destruidos vagones de un descarrillado tren después de haber sacado más cadáveres de entre los restos, con lo que subió la cifra de muertos en el accidente a por lo menos 142.
El descarrilamiento del domingo en el estado de Uttar Pradesh, en el norte de la India, fue el peor accidente ferroviario del país desde 2010 y ha renovado la preocupación sobre la seguridad deficiente en la red estatal, que sufre una falta de inversión crónica.
Equipos de rescate trabajaron durante la noche con grúas para separar los restos del tren antes de que la policía detuviera la búsqueda en los 14 vagones que se descarrilaron en la madrugada mientras la mayoría de los pasajeros dormían.
«Las operaciones de rescate terminaron. No prevemos hallar más cuerpos», comentó Zaki Ahmed, inspector general de la policía de la ciudad de Kanpur, a unos 65 kilómetros de Pukhrayan, el lugar del accidente.
En el descarrilamiento terminaron heridas más de 200 personas, al menos 58 de ellas de gravedad, dijeron funcionarios, mientras familiares llegaban a los hospitales en busca de sobrevivientes.