El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas anunció ayer que reducirá a la mitad las raciones de comida a los refugiados de los campamentos en Kenia, debido a la falta de financiación. Esta medida se pondrá en marcha a partir de hoy y se espera que dure hasta febrero de 2015.
“El PMA ha hecho todo lo posible para evitar la reducción de las raciones, utilizando todos los medios a nuestra disposición para cubrir el crítico déficit”, afirmó, en un comunicado, el subdirector del programa en Kenia, Paul Turnbull.
El PMA, la mayor agencia humanitaria de la ONU, distribuye cada mes más de 9 mil toneladas de comida a los cerca de 500 mil refugiados en Kenia, lo que supone un coste de casi 10 millones de dólares. Necesita 15.5 millones de dólares con urgencia, según el comunicado, para hacer frente a las necesidades hasta enero de 2015.