El ataque de milicianos del Estado Islámico (EI) contra el campamento militar de Turquía en el norte de Irak justifica la decisión de Ankara de desplegar tropas allí, declaró este viernes 8 de enero de 2016 el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
Dieciocho milicianos murieron cuando lanzaron un ataque contra el campamento Bashiqa por la mañana, pero ningún soldado turco resultó herido. «Esto justifica cuán precisa fue la decisión de Turquía de desplegar soldados allí», dijo Erdogan a los reporteros luego de una oración. Este fue el tercer ataque del EI contra el campamento Bashiqa desde diciembre.
«Nuestro personal militar está ahora listo para cualquier amenaza», señaló Erdogan, quien añadió que Turquía actúa en Irak completamente de acuerdo con la ley internacional.
El presidente turco hizo hincapié que el Gobierno iraquí mismo pidió la ayuda de Turquía para entrenar a sus soldados. «Pero comenzamos a enfrentar problemas cuando el cuarteto de Rusia, Irán, Irak y Siria abrieron una oficina en Bagdad», indicó Erdogan.
Turquía ha rechazado unirse al grupo que tiene el objetivo combatir el terrorismo. El Gobierno turco envió a principios de diciembre a unos 150 soldados al campamento Bashiqa, lo que provocó la indignación de Bagdad y tensó los lazos bilaterales. Turquía se ha negado a retirar a sus tropas a pesar de la presión de todas partes.
Erdogan culpó también a Rusia por sus bombardeos contra las aldeas turcomanas en Siria, y pidió a las fuerzas de la coalición dirigida por Estados Unidos que detenga la intervención de Moscú en Siria. El derribo de un avión ruso por parte de Turquía el 24 de noviembre del año pasado enfrío la relación bilateral con Rusia.