Así como en 2006 y en 2010, el Partido de los Trabajadores (PT) superó hoy en las urnas los escándalos de corrupción que le salpican desde hace meses y ganó las elecciones con Dilma Rousseff, con quien seguirá gobernando Brasil hasta 2019.
Rousseff fue reelegida para un nuevo cuatrienio, con un 51.59% de los votos, frente al 48.41% del opositor Aecio Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), con un 99.52% del censo escrutado.
El PT está en el poder desde 2003, cuando ganó por primera vez con Luiz Inácio Lula Silva, y llegó al proceso electoral que ayer concluyó con la ajustadísima victoria de Rousseff herido por un turbio asunto de corrupción destapado en la estatal Petrobras, la mayor empresa del país, que está en el centro de una investigación judicial que averigua denuncias que abarcan desde lavado de dinero hasta su supuesto papel de caja chica del PT y otros partidos de la coalición que respalda a la presidenta reelegida ayer.
El senador socialdemócrata reconoció la derrota y pidió a la mandataria unidad. “Considero que la mayor de todas las prioridades es unir Brasil en torno a un proyecto honrado que dignifique a todos los brasileños”, afirmó Neves tras la divulgación de los resultados oficiales.