Londres (AFP) |

El ex primer ministro británico David Cameron afirmó este jueves que en 2014 pidió un discreto apoyo de la reina Isabel II durante la campaña para el referéndum sobre la independencia de Escocia, pese a su papel neutral como jefa de Estado.

Cameron, que encabezó la exitosa campaña contra la separación, explicó a la BBC haber sentido un “creciente sentimiento de pánico” ante los sondeos que vaticinaban una victoria del campo independentista. En dicho contexto, decidió pedir ayuda a la monarca.

“Recuerdo conversaciones que tuve con mi secretario privado y que él tuvo con el secretario particular de la reina y que yo mismo mantuve con este último, en las que no pedíamos nada desplazado ni inconstitucional, sino simplemente un pequeño gesto que creíamos podía marcar la diferencia”, afirmó en un documental sobre sus años en el gobierno.

Pocos días antes del referéndum de septiembre de 2014, Isabel II dijo esperar que “la gente reflexione muy atentamente sobre el futuro”, un comentario que fue interpretado como una consigna de la soberana a mantener la integridad del país.

Fue “muy sucinto pero permitió modificar ligeramente la percepción de las cosas”, dijo Cameron a la BBC.

Contactada por la AFP, una portavoz del Palacio de Buckingham rehusó comentar esta información, pero una fuente real dijo a la BBC que había causado cierto descontento. “No sirve a los intereses de nadie” que se hagan públicas las conversaciones entre la monarca y sus primeros ministros, afirmó dicha fuente.

Escocia finalmente votó al 55% por permanecer en el Reino Unido.

La revelación de Cameron provocó una reacción de indignación del Partido Nacionalista Escocés (SNP), que controla el gobierno autónomo de Escocia.

“No es solamente algo totalmente fuera de lugar sino que muestra hasta qué punto el primer ministro estaba desesperado en la última recta de la campaña del referéndum escocés”, tuiteó Alex Salmond, ex primer ministro escocés (2007-2014) y ex líder del SNP.

Ante la creciente insatisfacción que el Brexit provoca en Escocia, los independentistas se preparan para pedir una nueva consulta soberanista en el futuro, aunque no precisaron aún la fecha.