Venezuela fue declarada ayer nuevamente en default parcial por la agencia calificadora Santard & Poor’s, esta vez por el impago de dos bonos soberanos, complicando aún más una posible renegociación de su deuda externa.
«No realizó el pago de 237 millones de dólares sobre sus obligaciones con vencimiento en 2025 y 2026», cuyo período de gracia de 30 días venció el martes, subrayó la agencia en un comunicado.
S&P Global Ratings mantiene en «perspectiva negativa» la situación de pago de Venezuela, con reservas internacionales de apenas 9,700 millones de dólares: «El gobierno podría incurrir en nuevos impagos o apelar a un canje de deuda, lo que equivaldría al default, en los próximos tres meses», comentó.
«El tema tiende a agravarse, pues ya son varios los instrumentos que han entrado en mora. El gobierno debe aclarar rápidamente si es un tema operativo o de caja. La falta de un pronunciamiento genera incertidumbre», aseguró el consultor César Aristimuño, experto.