El expresidente de Egipto, Hosni Mubarak, hizo una enardecida defensa de sus acciones en la corte donde está siendo sometido a un nuevo juicio por acusaciones de conspiración para matar a cientos de manifestantes en 2011.

El nuevo juicio se lleva a cabo después de que su condena fue anulada el año pasado.

En sus primeras declaraciones en el tribunal, Mubarak dijo que no había ordenado el asesinato de manifestantes.

Admitió que había cometido errores como presidente pero afirmó que hizo todo lo posible para cumplir con sus deberes.

El expresidente de 86 años aseguró que renunció a la presidencia en 2011 de forma voluntaria “para evitar el derramamiento de sangre egipcia” y que, por ello, transfirió el poder al Consejo Superior de las Fuerzas Armadas.  @nacionalFm