Los huevos que las tortugas depositan en las costas del Pacífico panameño tienen un alto contenidos de metales tóxicos como el cadmio, relacionado a enfermedades como la osteoporosis y el fallo renal, según un estudio del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) .

Como resultado del hallazgo, el STRI, con sede en Panamá, y la Universidad canadiense de McGill, que colaboró en el estudio, advirtieron que el consumo de huevos de tortugas “podría ser peligroso, especialmente para los niños”.

El estudio indica que la contaminación de los huevos se produce porque las medusas, algas, camarones y otras especies de las que se alimentan las tortugas pueden contener metales peligrosos debido al empeoramiento del estado de las aguas en que habitan.

Estamos descubriendo que el consumo de huevos de tortuga puede ser perjudicial y ciertamente debe ser tratado como un problema potencial para la salud pública”, comentó Héctor Guzmán, científico del STRI.

Los investigadores colectaron huevos de tortuga verde (Chelonia mydas) y golfina (Lepidochelys olivacea) y en ellos encontraron concentraciones de manganeso, hierro, cobre, zinc, arsénico, cadmio y mercurio, mientras que los niveles de plomo “eran más bajos”, dice la nota.