Recientemente, los privados de libertad de centros penitenciarios como: La Nueva Joya, La Joya y La Joyita, recibieron con agrado y satisfacción, las distintas actividades del “Festival de la Juventud”, como parte de la Jornada Mundial de la Juventud, Panamá 2019 (JMJ), evento que se llevó a cabo de igual manera en el Centro Femenino de Rehabilitación ‘Cecilia Orillac de Chiari’ (CEFERE) y el Centro de Cumplimiento de Las Garzas.
El encuentro se realizó en La Nueva Joya, con la presencia de Armando Medina, director General del Sistema Penitenciario, comisionado José Ubarte, jefe de la Policía Penitenciaria, Javier Hernández, director de La Nueva Joya, el padre Francisco Javier Palomares Peña, del ministerio Mercedario, voluntarios del grupo de música Filocalia, de Argentina y más de 500 personas privadas de libertad.
Sobre el particular, Medina, reveló, que la Dirección General del Sistema Penitenciario (DGSP), coordinó con la organización de la JMJ y la Policía Nacional, para hacer realidad el Festival de la Juventud en el Complejo Penitenciario La Joya, con la presencia de las personas privadas de libertad, para que sientan que son parte del acontecimiento mundial.
Por su parte, Alexis Pérez, coordinador de los voluntarios en el Festival, declaró, que se tomó en cuenta a las personas privadas de libertad para compartir este momento histórico para Panamá y el mundo, acción que ha sido acogida con gozo por los reclusos.
Entretanto, Francisco Flores, líder del grupo Filocalia, exteriorizó, que se siente orgullo de estar en Panamá a más de 5 mil kilómetros de casa, “han sido muy hospitalarios los panameños y ahora acá en el penal, nos hace sentir que todos somos miembros de una sola familia”.
Mientras tanto, el privado de libertad, Wilber Castillo, coordinador católico en La Nueva Joya, agradeció la presencia de esta JMJ en penal, “es un placer, un privilegio por estos tres días, que catalogamos como un retiro espiritual, porque era casi imposible en nuestra privación de libertad, dar esta alegría y cambio de ambiente dentro del centro”.
Durante el desarrollo de las actividades, las personas privadas de libertad, recibieron clases de catequesis, tuvieron la oportunidad del secreto de confesión, la participación de otras agrupaciones musicales y la Santa Eucaristía.