Durante su gira de trabajo en la provincia de Chiriquí, el presidente de la República de Panamá, Juan Carlos Varela, visitó la comunidad de Quebrada Grande, corregimiento de Aserrío, distrito de Bugaba, que resultó con graves afectaciones, tras las recientes inundaciones que se dieron a inicios de la semana, por causa de las intensas lluvias.
En ese contexto, Varela felicitó a quienes conforman la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), por la atención inmediata de los afectados y adelantó que se gestionarán terrenos a fin de ubicar a las familias que perdieron sus bienes materiales y se les ofrecerá soluciones habitacionales a través del programa “Techos de Esperanza” que desarrolla el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MIVIOT).
En esta ocasión, cerca de 38 viviendas fueron afectadas, 7 de ellas como pérdida total. En estas viviendas residen 91 adultos (un discapacitado) y 28 niños, de los cuales 15 son menores de cinco años, como muestra un informe de la FTC.
A la par, en Jacú resultaron afectadas un total de 19 viviendas por las inundaciones; mientras que en Paso Canoas fueron 36 viviendas afectadas debido a la obstrucción en el alcantarillado; en tanto que en Cuervito en tres viviendas se observó el desprendimiento de techos.
Enfatiza el informe de la FCT que en total fueron 88 viviendas afectadas parcialmente por inundación y desprendimiento de techo; 8 viviendas destruidas (siete por ríos y una por vientos).
Es importante mencionar, que representantes del MIVIOT, dieron comienzo a la elaboración del informe social y técnico a fin de ir proporcionando respuesta habitacional a los afectados. Empero, por el momento se procedió a reubicar a las familias afectadas en lugares más seguros.
Entretanto, personal técnico del Departamento de Cuencas Hidrográficas y de Gestión de Riesgos del Ministerio de Ambiente, regional de Chiriquí, llevaron a la práctica la inspección en sitio del desastre.
Hay que subrayar, que los análisis técnicos efectuados por Mi Ambiente determinan que el evento natural fue producto de una precipitación pluvial intensa, lo que provocó que las quebradas no pudieron evacuar la crecida en su cauce, produjo su salida a un nivel alto (crecida extraordinaria) y en consecuencia afectó a viviendas y propiedades privadas adyacentes.
Cabe resaltar, que la quebrada Grande es parte de la subcuenca del río Jacú en la cuenca del río Chiriquí Viejo (Cuenca 102) definida como cuenca prioritaria para la provincia.
Reportes del SINAPROC indican que no se reportaron víctimas ni heridos por este suceso, mientras que las condiciones climáticas en la provincia han mejorado.