El presidente francés, François Hollande, mantendrá a 10 mil militares movilizados en apoyo a las fuerzas de seguridad dentro del plan antiterrorista y reducirá menos puestos de lo previsto en las fuerzas armadas.

La Presidencia hizo el anuncio tras una reunión con el Consejo de Defensa, en el que consideró que la amenaza terrorista en Francia sigue siendo “elevada”.

Al menos 7 mil de esos militares están desplegados principalmente para la protección de los lugares de culto, que están especialmente amenazados. Por ello, reclamó a los responsables de la defensa que se tomen las medidas para adaptar la organización de los ejércitos a esta evolución de su misión.

El ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian, indicó que el dispositivo extraordinario será mantenido “al menos hasta el verano” próximo cuando “será revaluado”, e indicó que hay 682 lugares protegidos desde los atentados yihadistas de enero, de los cuales la mitad está en París.