La hormiga bala u hormiga 24, ( paraponera clavata), se llama así por el intenso dolor que genera su picadura, comparado con el de una bala.

La víctima experimenta un dolor agonizante por las próximas 12 ó 24 horas.

Esta hormiga se halla en los bosques y selvas de Sudamérica y mide cerca de 2,54 centímetros.

El entomólogo Justin Schmidt, del Instituto Biológico de la Universidad de Arizona, en Estados Unidos, ha estado lo suficientemente cerca de esta hormiga virulenta para calificar su picadura como la más dolorosa del mundo.

Schmidt describe el dolor como “puro, intenso, brillante. Es como caminar sobre carbón en llamas con un clavo de tres pulgadas penetrando el talón del pie”.

Schmidt tiene amplia experiencia de picaduras de insectos y estima que ha sido picado más de mil veces por 150 especies diferentes, principalmente por accidente, aunque confiesa que igualmente se ha expuesto a propósito.