La canciller alemana, Angela Merkel, condenó hoy los atentados cometidos en Baviera, que calificó de ataques contra un “modelo de sociedad abierta”, y reafirmó su convicción de que el país superará “esta prueba histórica” de acoger refugiados.

A los que cometieron los atentados de Würzburg y Ansbach “no les importó nada que haya refugiados que de verdad precisan nuestra protección”, apuntó Merkel, en una comparecencia ante los medios, tras los ataques cometidos la pasada semana en dichas ciudades de Baviera, en ambos casos por peticionarios de asilo.

Merkel situó esos ataques al nivel de los que recientemente sacudieron la ciudad francesa de Niza o la estadounidense de Orlando. Todos ellos pretenden “poner a prueba nuestro modelo de sociedad” y “nuestros valores”, manifestó.