El gobierno mexicano expresó su preocupación por la decisión del estado de Texas de enviar mil efectivos de la Guardia Nacional a la frontera.

“El fenómeno migratorio debe observarse desde una perspectiva regional de largo plazo y basada en los principios de buena vecindad y responsabilidad compartida”, señaló la Secretaría de Relaciones Exteriores en un comunicado.

El despliegue de los militares fue anunciado el lunes por el gobernador republicano del estado de Texas, Rick Perry, para enfrentar el creciente número de niños, en su mayoría provenientes de Centroamérica, que están tratando de cruzar la frontera sin acompañantes.

Por otra parte, un portavoz del Partido Demócrata en Texas acusó a Perry -un opositor de las medidas del presidente Obama- de estar jugando a la política e ignorando la necesidad de apoyar una amplia reforma migratoria.

Otros critican el costo para el estado de Texas que implica el desplazamiento de las fuerzas comparado a los resultados positivos limitados que obtendrán.  @nacionalFm