La estomatitis vesicular es una enfermedad recurrente del ganando en toda América y Panamá no escapa de esto, señaló el director Nacional de Salud Animal, del Ministerio de Desarrollo Agropecuario de Panamá (MIDA), Concepción Santos Sanjur, al confirmar unos casos que se han presentado en el área de Bugaba, provincia de Chiriquí.

De acuerdo a Santos Sanjur, desde el primer momento que se detectó en esta región del país la enfermedad, se activó inmediatamente un sistema de emergencia, se tomaron las muestras que se enviaron al Laboratorio de la institución, donde se confirmó y en la actualidad, existe una vigilancia reforzada, en estrecha coordinación con la Comisión Panamá Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG) y el personal de la Dirección Ejecutiva de Cuarentena Agropecuaria (DECA), las que mantienen diversos puestos de control.

Sanjur, explicó que, la Estomatitis Vesicular, es una enfermedad que se tiene que mantener en una vigilancia estricta porque sus síntomas son iguales o muy similares a los de la Fiebre Aftosa, la que sí es una de las más temida en el mundo, porque sus efectos son devastadores en la población de animales de pezuñas hendidas tales como: bovinos, porcinos, cabras, ovejas y otros) y que cuando se presentan brotes en los países, los daños económicos son inmensos por la mortandad de animales.

Añadió que, Panamá, es un país reconocido por la Organización Mundial de Salud Animal (OIE), como libre de fiebre aftosa, pero que si ha existido la estomatitis, por lo que esta enfermedad, está sometida a una vigilancia permanente y cualquier denuncia por parte de los ganaderos o producto de la vigilancia activa que se mantiene en el país, cuando se reportan casos de animales con ampollas en la boca, en las patas, en la lengua, ubres, con cojeras, inmediatamente se procede hacer una visita a la finca y tomar las muestras, que se envían, con todas las medidas de bioseguridad, al laboratorio de enfermedades vesiculares en Río Tapia, Tocumen.

Detalló que, la epidemiología de la estomatitis y los modos de transmisiones y vectores no están muy claros, aunque se sabe que los mosquitos y moscas son importantes en la transmisión de virus, y el contagio se da por contacto directo de animales sanos con enfermos dentro de la finca.

Actualmente, se habla de 10 a 12 fincas donde se han reportado animales afectados y se han tomado las muestras.

La enfermedad, ocasiona lesiones en la boca, en la lengua y en las patas, generando cojeras, también en las ubres donde se da una inflamación y presenta mastitis secundaria, el animal, deja de comer, la producción de leche se ve disminuida y al verse limitado en su movilización, se le dificultad procurarse su alimento y más con la boca y lengua con afectaciones, comienza a adelgazarse y la producción de leche y carne baja lo que causa pérdidas económicas importantes. El animal, termina recuperándose de la enfermedad y reestableciéndose totalmente.

El periodo de incubación de la enfermedad, desde que el virus entra en contacto con el animal, es de 2 a 8 días y durante este periodo hay riesgos en la movilización de animales, por lo que la zona se mantiene vigilada para impedir que el virus salga de la zona y se disemine en otros puntos de la provincia o el país.

Puntualizó que, los tratamientos se enfocan en mejorar las condiciones de salud de los animales con sueros vitaminados, darle mucha agua con azúcares, melaza para el aporte de energía porque los animales dejan de alimentarse, uso de aerosol cicatrizantes en la boca, ubre y patas, evitar el uso de antibióticos porque a los virus no les hace efectos y además no hay vacuna para esta enfermedad que es de aparecimiento esporádico.

Entre las recomendaciones están que, ante la presencia de cualquier síntoma compatible con la enfermedad, inmediatamente se notifique al veterinario más cercano o a la Unidad de Coordinación del MIDA, ubicadas en todas las provincias, así como en las agencias más cercana para que los funcionarios visiten las fincas y tomen las muestras a fin de confirmar o descartar la enfermedad.

 

Fuente: MIDA