EFE El Cairo

Decenas de miles de personas han huido de sus hogares en la frontera siria con Turquía por miedo a los ataques del Ejército de Ankara en el marco de su campaña militar contra las milicias kurdosirias en el norte de ese país, mientras se eleva la cifra de civiles muertos.

Más de 60.000 personas han dejado sus hogares en las últimas 36 horas en las poblaciones fronterizas con Turquía, concretamente en Darbasiya y Ras al Ain, que casi han quedado vacías, informó ayer jueves la ONG Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

La operación “Fuente de Paz” lanzada el miércoles por Turquía en siria contra las milicias kurdas, ha dejado ayer los primeros muertos a ambos lados de la frontera, que Ankara afirma que quiere limpiar de “terroristas”.

El presidente turco, el islamista Recep Tayyip Erdogan, aseguró que al menos 109 guerrilleros de las milicias kurdosirias YPG han sido abatidos por las fuerzas turcas desde que comenzó la operación con un duro bombardeo, y luego con la incursión terrestre.

Aviones de guerra y artillería turcos impactaron sedes de inteligencia y cuarteles de la milicia kurda, silos de trigo y residenciales.