Han pasado varios siglos desde la legendaria visión que tuvo Vasco Núñez de Balboa, cuando cruzó el Istmo de Panamá en 1513 , y su aspiración de unir los océanos: Atlántico y Pacífico, una meta que para aquélla época se antojaba “imposible”. Y esto era así por los obstáculos, ya que las condiciones que mostraba el lugar, representaba “una difícil tarea”.
No obstante, esta idea no se abandonó, y a pesar de las adversidades, se pudo salvaguardar, y posteriormente alcanzar esta meta en una fecha significativa para la nación, pues el 15 de agosto de 1914, se dio la inauguración del “Canal de Panamá”, obra majestuosa que consiguió unir ambos mares, y que desde su creación hasta la fecha, representa u enlace con los países hermanos, porque es una ruta que logró acortar en tiempo y distancia la comunicación marítima, agilizando el intercambio comercial y económico, pues brindó una vía de tránsito corta entre los dos océanos.
Pero el tiempo pasó, y el anhelo de una mayor proyección a futuro como país en desarrollo se hizo más palpable, de ahí surge la idea de ampliar esta ruta de magnificencia con que cuenta Panamá.
La ampliación es el mayor proyecto de infraestructura del Canal de Panamá, a partir de su inauguración. Con este proyecto se creó un nuevo carril de tráfico a lo largo del Canal con la construcción de dos nuevos juegos de esclusas, que duplicarán la capacidad para permitir mayor volumen de carga y tráfico. Es decir surge un “Tercer Juego de Esclusas” que brinda la posibilidad de que transiten buques más grandes y con mayor capacidad de carga.