El presidente de la República de Panamá, Juan Carlos Varela, inauguró el miércoles, 22 de mayo, tres nuevas galerías del Museo de la Biodiversidad, donde, además, le impuso la Orden Belisario Porras, en Grado de Gran Oficial, al doctor Rodrigo Eisenman por su brillante trayectoria al servicio de la sociedad panameña y el país. El mismo, está ubicado en la entrada del Pacífico del Canal, en la Calzada de Amador.

El Mandatario, resaltó que Eisenman, uno de los fundadores de la Fundación Amador, con trabajo y dedicación imprimió la mística necesaria para que hoy los panameños podamos contar con este museo de primer mundo, en un lugar privilegiado, diseñado por uno de los arquitectos más famosos del mundo, que es un orgullo para el país.

De igual modo, resaltó los méritos personales, profesionales y ejecutorias de Eisenman, odontólogo de profesión, fundador del Servicio de Periodoncia en la Caja de Seguro Social, miembro de la Comisión que fundó la Facultad de Odontología de la Universidad de Panamá, de la que fue Decano entre 1970 y 1974; y el primer profesor de las cátedras de Histología y Periodoncia.

Destacó además que desde el año 1997 Eisenman, ha sido un gran promotor del Biomuseo y como miembro de la Fundación Amador, ha ocupado diversos cargos dentro de esa organización. Fue su primer Presidente entre los años 2000 y 2002, Director Ejecutivo, miembro de la Junta Directiva, y del Comité Ejecutivo y es Presidente Honorario desde 2016.

“Su determinación y dedicación fueron claves para que hoy Panamá cuente con el Museo de la Biodiversidad”, sustentó.

“La ciencia, la cultura y la historia están de fiesta esta semana, apenas ayer inauguramos el primer edificio del Museo de la Democracia y la Libertad y hoy estamos aquí para inaugurar tres nuevas galerías del Biomuseo, denominadas: Océanos Divididos; La Red Viviente y Panamá es el Museo”, expresó el Jefe del Ejecutivo, previo a la condecoración impuesta a Eisenman.

Enfatizó que el proyecto, se empezó a construir en el año 2004, muchas dificultades hubo para lograr lo que hoy se considera un lugar de referencia para los panameños y turistas que visitan nuestro país. “Los miembros de la Junta Directiva del Museo y de la Fundación Amador, saben que a lo largo de la construcción del proyecto las críticas no dejaron de llegar, pero sólo la fe en que se estaba trabajando por algo que valía la pena y que daría frutos para todos los panameños hizo que siguieran adelante en el esfuerzo que hoy alcanza un final feliz”, acotó.

Para el presidente Varela, en este museo se conjuga el esfuerzo de todos, del Estado que aportó recursos y el terreno, de la empresa privada que ha creído en la cultura y la ciencia, en los miembros de la Fundación Amador que, a pesar de las críticas, siguieron adelante, entregándonos esta hermosa y moderna estructura que destaca la importancia de este pequeño istmo que con su surgimiento transformó la conformación de los océanos, el clima, la vegetación y la fauna mundial.

¡Camparte en tus Redes Sociales!