Panamá podría convertirse en referente, dado que las autoridades del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) conjuntamente con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y Euroclima, está desarrollando el proyecto de apoyo a la formulación de acciones apropiadas de mitigación en la agricultura, que vislumbra la disminución del uso de químico en la producción y reducir costos.
Al respecto, el director de la Unidad Agroambiental y Cambio Climático del MIDA, Rodrigo Luque, expresó, que Panamá tiene compromisos internacionales para minimizar el efecto de los Gases de Efecto Invernadero que incide en el calentamiento global y se refleja en la irregularidad de lluvias.
Adicionó, que es una forma de alinearse con el plan estratégico de Gobierno del presidente Laurentino Cortizo Cohen y que busca cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
El funcionario reiteró, que en el MIDA, se busca la manera de establecer esas acciones de mitigación en la producción del rubro arroz en cuanto a bajar esos gases del efecto invernadero, disminuyendo la carga química y los costos de producción por hectárea “para que el productor sepa que realizando las diferentes prácticas agrícolas pueda generar más producción y a la vez pueda ser adaptado a la variabilidad climática; conservando el medio ambiente”.
Entretanto, el coordinador regional del proyecto Euroclima, Javier Montemayor, precisó, que se busca fortalecer las capacidades tanto locales como regionales para incrementar la resiliencia al cambio climático reduciendo la cantidad de emisión de Gases de Efecto Invernadero.
Reveló, que el proyecto consta de diversas actividades incluyendo parcelas demostrativas, escuelas de monitoreo para el uso de menos carga química y de otras variedades de arroz del Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (IDIAP).
Montemayor anunció, que para junio de 2021 ya Panamá, debe presentar una hoja de ruta para el establecimiento de la NAMA arrocera, cuya traducción del inglés es Acción de Mitigación Nacionalmente Apropiada.
Las NAMAs, en el caso de países en desarrollo como Panamá, deben tener un impacto que pueda ser medido, reportado y verificado para asegurar que las medidas ejecutadas contribuyan de manera efectiva y eficiente a la respuesta climática global y que las naciones industrializadas apoyen a los esfuerzos de mitigación de los países en desarrollo.
El coordinador regional del proyecto Euroclima, agregó, que la idea es lograr consenso público-privado para el alcance de las metas de mitigación en Panamá, en el rubro del arroz.
Este proyecto forma parte de EUROCLIMA+, financiado por la Comunidad Europea y está fijado para un plazo de 2 años con el interés de ser validado; también se realiza en El Salvador, pero con el sector ganadero.
Durante la reciente reunión, participaron representantes de diferentes instituciones como: el Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA), Banco Nacional de Panamá, el Instituto de Mercadeo Agropecuario, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias de Panamá, el Instituto de Seguro Agropecuario, así Mi Ambiente y representantes de la Comisión Agropecuaria de la Asamblea Nacional.
El gerente del BDA, Cecilio Ricord, calificó el proyecto de suma importancia porque se busca ejecutar lineamientos para mitigar y disminuir riesgos que también son aplicables a la banca y al igual que el Banco Nacional de Panamá, se encuentran anuentes a participar y cooperar.
Con este proyecto se van a crear 10 escuelas de monitoreo con la participación de 30 productores cada uno, haciendo un total de 300. Se enfocarán en Chiriquí (Alanje, Progreso y en las instalaciones de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Panamá), Veraguas (Quebro y Montijo); en El Caño de Coclé; Darién, Chepo, Tortí y evalúan en el área de Tonosí en Los Santos. El estudio de cultivos de arroz, implica la participación de extensionistas del MIDA y será aplicado al arroz en riego en verano, en invierno y en secano.
El interés según plantearon los expertos, es que en dos años, Panamá, cuente con una NAMA arrocera y que los productores modifiquen sus patrones productivos al recurrir a medidas de adaptación y mitigación priorizadas durante la ejecución de este proyecto e identificadas con la puesta en marcha en las fincas demostrativas y las escuelas de campo.
Según estadísticas de la Dirección de Agricultura del MIDA correspondientes al año agrícola 2019-2020, se han sembrado 67,558 hectáreas de arroz, es decir, 3,437 hectáreas más en comparación con el período anterior que registró 64,121 hectáreas.
Del total sembrado de arroz, el 92.2% es de secano (62,280 hectáreas con 988 productores) y 7.8% con sistema de riego (5,278 hectáreas de 53 productores).