Tal vez este sea un problema del cual se ha escuchado, pero son pocos los que conocen exactamente de qué se trata. Las personas que viven con este trastorno con frecuencia se sienten obligadas a efectuar quehaceres de “forma estructurada y equilibrada”, indica el psicólogo Carlos Madrid.

No únicamente revisan las acciones que ejecutan varias veces, como apagar las luces o cerrar la puerta, sino que igualmente pueden presentar temor exagerado hacia los gérmenes, manifiesta.

Por eso es que algunos de ellos tienden a lavarse las manos de manera compulsiva en señal de protección contra infecciones o bacterias.

De hecho, si un día no pueden realizar sus tareas de la misma forma y en el mismo orden podrían sentir ansiedad, dice.

Puede aparecer tanto en niños como en adolescentes y adultos. Es frecuente verlo en hombres como en mujeres, subraya la también psicóloga Yadira Bernal.

Según la Organización Mundial de la Salud, este trastorno representa el 1.4% entre los desórdenes mentales en América Latina y el Caribe .

La mayoría de estas personas mejora con fármacos y con terapias, sostienen los expertos.