Debido al auge que tienen las nuevas modalidades de fumar en Panamá es que se hace necesario modificar algunas regulaciones contempladas en la ley, aseguró la presidenta de la Coalición Panameña contra el Tabaquismo, Nélida Glico, quien reveló que, por ejemplo, fumar un cigarrillo electrónico equivale a fumarse 100 cigarrillos tradicionales.
En base a esas advertencias y otras más es que la Comisión de Trabajo, Salud y Bienestar Social ha nombrado una subcomisión que busca analizar la ley del tabaco, adecuarla a la realidad actual e imponer sanciones más enérgicas para quienes atenten contra su salud y la de terceros.
El presidente de la Comisión, diputado Crispiano Adames, ha dicho que se pretende reformar lo relativo al uso y la comercialización del cigarrillo electrónico y el “narguile” que son pipas de agua para fumar tabaco con sabor a frutas o esencias que burbujean a través del agua.
Muy contrario a lo que se piensa, estas modalidades son tan nocivas como el cigarrillo y aunque una inhalación individual pudiera ser menos perjudicial que fumar un cigarrillo, una sesión típica de pipa de agua tiene una duración de por lo menos 20 minutos a una hora, lo que se traduce en que, en lugar de tomar las 8-12 bocanadas de un cigarrillo, la persona está inhalando 50-200 veces en una sesión.
Eso, de acuerdo a expertos nacionales e internacionales, hace que el uso de “narguile” se parezca más a fumar en cadena y que en una sesión de una hora una persona pueda inhalar el equivalente de 100 a 200 veces el humo de un cigarrillo.




